Algunos de los elementos importantes en el aprendizaje de una vida humana, corresponden a las cartas, mensajes escritos, que hemos recibido durante toda la existencia. Muchas de esas cartas, nos han transformado, nos han dado felicidad. Nos han ayudado a descubrir el ser que somos, a afrontar con mayor fuerza y vitalidad, las dificultades de la vida.
Por ello conservando la intimidad de cada una de ellas, ocultando sus nombres, quiero compartir, algunos de los aspectos de la vida, que hacen amable y agradable el corazón, de todo ser humano. Quise aprovechar ésta pandemia, para volver a releer un libro de cartas, que recibí durante muchos años y que en momentos de tranquilidad y de placer, plasmé en el papel, transcribiendo algunos detalles y dejando de lado, la identificación de quien escribía, para conservar el respeto y delicadeza, de quien hizo agradable mi vida. Encontrarán cartas en varios idiomas, algunas en español, otras en inglés y alguna que otra en italiano o francés.
Me lanzo en éste camino, ofrezco disculpas por compartir una parte de mi vida, pero ante todo la riqueza de quienes hicieron, más bella y vivible mi existencia. A cada uno de los amigos, que logre identificarse en sus palabras y en el tiempo en que escribieron, muchas gracias por la bondad y la ternura con la cual me educaron.
Iré publicando una a una, con sus fechas y quizás, con el origen de la ciudad, donde se escribió o con una inicial de la ciudad, para preservar el anonimato de los amigos y amigas del mundo.
Jesús Hernando Camacho Mosquera.